
La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos se encarga de organizar y controlar todas las actividades relacionadas con los recursos minerales que tienen lugar en los fondos marinos internacionales. La tarea es enorme, no en vano estos fondos marinos internacionales representan más del 50% de la superficie del planeta. Las actividades relacionadas con los minerales también son muy diversas: la prospección puede centrarse en los yacimientos de nódulos y sulfuros polimetálicos depositados sobre el fondo del océano o bien en los minerales incrustados en las costras con alto contenido de cobalto, mientras que las actividades mineras pueden desarrollarse a profundidades de hasta 6.000 metros y a lo largo de zonas biológicamente ricas de los fondos oceánicos, como montes submarinos y respiraderos hidrotermales.
El Mandato, directrices y procedimientos del Fondo de Dotación |
El mandato de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos es lo suficientemente amplio como para abarcar estas y otras cuestiones. La Autoridad trata, por ejemplo, de fomentar el aprovechamiento de los recursos de los fondos marinos, pero al mismo tiempo se esfuerza por lograr la conservación de la diversidad biológica del medio marino. Para mantener este equilibrio, la Autoridad alienta y promueve la investigación científica en la zona de los fondos marinos internacionales y requiere que el producto de dicha investigación y los conocimientos científicos adquiridos en este campo se compartan en la comunidad científica internacional, de modo que los especialistas de todo el mundo pueden beneficiarse de los descubrimientos realizados.
Este concepto de “patrimonio común” es uno de los principios fundamentales de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Dado que la zona internacional de los fondos marinos y sus recursos han sido designados patrimonio común de toda la humanidad, la Autoridad vela por que los beneficios económicos de la explotación de recursos minerales en la Zona se repartan entre las empresas mineras y la comunidad internacional. Parece lógico que todos los conocimientos científicos obtenidos a partir de la investigación en este campo sean igualmente compartidos entre los integrantes de la comunidad científica internacional.
| “Para que el concepto de patrimonio común de la humanidad cobre todo su significado, resulta esencial que los Estados compartan no sólo los beneficios de los recursos de los fondos marinos, sino también el conocimiento científico.” 10 de diciembre de 2007, Satya N. Nandan, Secretario General |
Durante la pasada década, gran parte de la labor de la Autoridad se ha centrado en fomentar el estudio del medio de los fondos marinos y colaborar con los científicos para analizar y difundir los resultados de esas investigaciones. Además, las entidades y asociaciones mineras que suscribieron contratos con la Autoridad han organizado expediciones de investigación en aguas internacionales para estudiar los yacimientos de minerales y poner a prueba técnicas de exploración y nuevas tecnologías, de acuerdo con las directrices ambientales de la Autoridad para la exploración y la minería.
Científicos, investigadores y personal técnico de países en desarrollo han intervenido en algunos de estos estudios y expediciones científicas y también han sido parte activa en los seminarios de carácter técnico que organiza anualmente la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos para difundir los resultados de las investigaciones y explorar futuras iniciativas de colaboración.
En muchos casos, sin embargo, el costo de la investigación científica en las profundidades marinas ha impedido la participación de científicos y personal de otro tipo de naciones en desarrollo. La falta de tecnología y pericia en un campo que sigue a la vanguardia de la ciencia también puede haber contribuido a la escasez de investigadores de países en desarrollo en iniciativas de investigación en los fondos marinos.
Por tratarse de un recurso global, el estudio científico de los fondos marinos internacionales debería incluir, siempre que fuera posible, a científicos e investigadores procedentes tantos de países desarrollados como de países en desarrollo. Para lograr este objetivo, los Estados miembros de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos establecieron un fondo de dotación en 2006.
