Plan de ordenación ambiental para la zona Clarion-Clipperton

 

En virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (la Convención) de 1982, los Estados Partes tienen la obligación general de proteger y preservar el medio marino . 

Esta obligación esencial abarca las responsabilidades de prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino procedente de cualquier fuente, vigilar los riesgos de contaminación o sus efectos y evaluar los efectos potenciales de las actividades bajo la jurisdicción y el control de los Estados Partes que pueden causar una contaminación considerable del medio marino u ocasionar cambios importantes y perjudiciales en él .

En particular, los Estados Partes deben adoptar medidas para proteger y preservar los ecosistemas raros o vulnerables así como el hábitat de las especies y otras formas de vida marina diezmadas, amenazadas o en peligro. También deben prevenir, reducir y controlar la contaminación causada por la utilización de tecnologías bajo su jurisdicción o control y la introducción intencional o accidental en un sector determinado del medio marino de especies extrañas o nuevas que puedan causar en él cambios considerables y perjudiciales .

En los fondos marinos profundos situados fuera de la jurisdicción nacional, es decir, la “Zona”, estas responsabilidades son compartidas entre todos los Estados Partes en la Convención, dado que la Zona y sus recursos son patrimonio común de la humanidad .

La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, en nombre de los Estados Partes en la Convención, es responsable de administrar los recursos minerales de la Zona, incluidas las actividades de prospección, exploración y explotación de estos recursos . Como parte de su responsabilidad, la Autoridad se encarga de adoptar las medidas necesarias para asegurar la eficaz protección del medio marino contra los efectos nocivos que puedan resultar de esas actividades. Con ese objeto, la Autoridad debe establecer las normas, los reglamentos y los procedimientos apropiados para, entre otras cosas:

  1. Prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino y otros riesgos para éste, incluidas las costas, que puedan perturbar el equilibrio ecológico del medio marino. Para ello, su mandato exige prestar especial atención a la necesidad de protección contra las consecuencias nocivas de actividades tales como la perforación, el dragado, la excavación, la evacuación de desechos, la construcción y el funcionamiento o mantenimiento de instalaciones, tuberías y otros dispositivos relacionados con tales actividades;
  2. Proteger y conservar los recursos naturales de la Zona, y prevenir daños a la flora y fauna marinas .

ISBA/18//22: Decisión del Consejo relativa a un plan de gestión ambiental para la zona Clarion-Clipperton
ISBA/17/LTC/7: Plan de ordenación ambiental para la zona Clarion-Clipperton